


Los ruidos que se escuchan con el audífono, siempre han estado ahí, pero se han dejado de oír y por lo tanto se han olvidado. Para no oír esos ruidos demasiado altos o molestos, graduaremos tus audífonos, para que sean los aparatos, los que te regulen de manera automática el volumen de aquellas cosas que te puedan molestar.